Pipa de calabaza cruda con cáscara
La pipa de calabaza cruda con cáscara se presenta en su estado original, sin tostar ni salar. Conserva su textura firme y su sabor suave. Ideal para consumir como snack tradicional o para incorporar en mezclas de frutos secos, aporta proteínas vegetales, fibra y minerales, siendo una opción nutritiva y versátil para el día a día.
Origen: China
La pipa de calabaza cruda con cáscara es la semilla extraída de los frutos maduros de la calabaza. Presentada en su estado original, conserva su cáscara exterior lisa, fibrosa y de un característico color blanco. Esta cubierta vegetal funciona como una barrera natural que protege la pepita verde interior. Al no haber sido sometida a ningún proceso térmico de tostado, horneado ni a la adición de sal o conservantes, es un ingrediente 100% natural.
Su perfil sensorial es sutil, suave, con notas vegetales frescas y un sabor ligeramente dulce propio de las semillas en crudo.
Perfil nutricional:
- Protección nutricional de la cáscara: la envoltura exterior resguarda los aceites naturales del interior frente a la degradación lumínica y la oxidación, contribuyendo a preservar la estabilidad de sus ácidos grasos insaturados y retrasando su oxidación.
- Proteína vegetal y micronutrientes: la pepita interior concentra un notable aporte de proteínas de origen vegetal, además de minerales como el magnesio, zinc, hierro, fósforo y potasio, que se mantienen intactos al no recibir calor.
Usos y aplicaciones en la cocina:
- Aperitivo tradicional: ideal para consumir de forma directa abriendo la cáscara al momento, un hábito de consumo consciente que preserva la máxima frescura de la semilla interior y ralentiza la ingesta.
- Tostado casero personalizado: permite al consumidor dorar las pipas en sartén o al horno en casa, controlando el tiempo exacto de exposición al calor y añadiendo sal, especias o finas hierbas al gusto.
Aunque la cáscara proporciona una barrera defensiva contra la luz y el aire, el producto crudo mantiene su contenido natural de humedad, por lo que es sensible a la humedad ambiental y al calor. Para evitar que pierda su firmeza o desarrolle sabores desagradables, es indispensable almacenar el producto en un lugar fresco, seco y protegido de la luz solar directa. Se aconseja cerrar bien el envase tras su apertura y guardarlo en el frigorífico, especialmente en las épocas más calurosas del año.
Este producto es apto para veganos y vegetarianos. Libre de gluten por naturaleza, aunque puede contener trazas debido al proceso de envasado.
Información nutricional por 100 g
- Valor energético: 579 Kcal/2422 kJ
- Grasas: 46,1 g
- de las cuales saturadas: 5,6 g
- Hidratos de carbono: 6,7 g
- de los cuales azúcares: 3 g
- Fibra alimentaria: 6 g
- Proteínas: 33,3 g
- Sal: 0,05 g
Fecha de consumo preferente
6 meses
Ingredientes:
Pipa de calabaza cruda.
Puede contener trazas de:
Cacahuete, frutos de cáscara y derivados, granos de sésamo, altramuz, cereales con gluten y derivados, dióxido de azufre y sulfitos.