Nuez de macadamia tostada sin sal
La nuez de macadamia tostada sin sal es un fruto seco de textura suave y crujiente, sometido a un tostado ligero que potencia su sabor naturalmente dulce y mantecoso. Su perfil delicado y su elevada cremosidad la convierten en un snack muy apreciado.
Producto 100% natural, sin aditivos artificiales, rico en grasas saludables y fibra. Ideal para consumir como aperitivo o para aportar un toque fino a recetas dulces y saladas.
Origen: Sudáfrica
La nuez de macadamia tostada sin sal es el fruto seleccionado y pelado del árbol Macadamia integrifolia. Tras retirar su cáscara extremadamente dura, las nueces redondas de color marfil se someten a un proceso de tostado térmico en seco con aire caliente y sin añadir grasas. Este tostado homogéneo altera sutilmente su color hacia un tono dorado suave, estabiliza sus aceites naturales y transforma su textura en un mordisco excepcionalmente crujiente, manteniendo su característico corazón tierno y mantecoso.
Al procesarse sin sal añadida, sin aceites vegetales y sin ningún tipo de conservante, es un ingrediente 100% natural. El tostado en seco realza los matices aromáticos propios del fruto, que recuerdan de forma natural a la mantequilla y el coco, potenciando su versatilidad culinaria tanto en recetas dulces como saladas.
Perfil nutricional:
- Composición de grasas: destaca por su alto contenido natural en ácidos grasos monoinsaturados (principalmente ácido oleico y palmitoleico), responsables de su textura cremosa única al masticar o triturar.
- Proteína y fibra vegetal: aporte natural de proteínas de origen vegetal y fibra dietética.
- Minerales y vitaminas: fuente natural de minerales como el manganeso, magnesio, fósforo, hierro y potasio, además de vitaminas del grupo B (especialmente tiamina) y vitamina E.
- Sin sal añadida: el contenido de sodio se limita exclusivamente al presente de forma natural en la nuez.
Usos y aplicaciones en la cocina:
- Repostería: un ingrediente muy codiciado para la elaboración de galletas de estilo americano, brownies, tartas, bombones y helados artesanales.
- Mantequilla de macadamia: debido a su alto porcentaje de aceites naturales, se tritura con gran facilidad en un procesador de alimentos sin necesidad de añadir líquidos, obteniendo una crema untuosa y fluida.
- Topping: picada o laminada de forma gruesa para coronar boles de yogur, smoothies, ensaladas de queso de cabra o boles de fruta estacional.
- Cocina internacional: excelente para incorporar entera o troceada en salteados orientales al estilo wok, curries cremosos o para elaborar salsas sofisticadas que acompañen pescados y aves.
- Snack directo: consumo inmediato como aperitivo natural y saciante, ideal para quienes buscan texturas cremosas pero crujientes.
Debido a su alta proporción de ácidos grasos naturales, la nuez de macadamia es especialmente sensible al calor, la luz solar y el oxígeno, factores que pueden acelerar su oxidación. Para conservar su frescura, su textura crujiente y sus notas aromáticas intactas, es indispensable almacenar el producto en un lugar fresco, seco y protegido de la luz solar directa. Se recomienda mantener el envase bien cerrado tras su apertura y en meses cálidos, se aconseja guardarla en un espacio refrigerado para prolongar su vida útil.
Este producto es apto para veganos y vegetarianos, libre de gluten por naturaleza aunque puede contener trazas debido al entorno del envasado.
Información nutricional por 100 g
- Valor energético: 718 Kcal/3004,11 kJ
- Grasas: 75,8 g
- de las cuales saturadas: 12,01 g
- Hidratos de carbono: 13,8 g
- de los cuales azúcares: 4,3 g
- Proteínas: 7,9 g
- Sal: 0,010 g
Fecha de consumo preferente
4 meses.
Ingredientes:
Macadamias.
Puede contener trazas de:
Cacahuete, frutos de cáscara y derivados, granos de sésamo, altramuz, soja, cereales con gluten y derivados, apio, dióxido de azufre y sulfitos.