Chía
La chía es una pequeña semilla procedente de la planta Salvia hispanica, conocida por su alto valor nutricional y su gran versatilidad en la cocina. De color negro o grisáceo y sabor neutro, se puede consumir crudo y se caracteriza por su capacidad de absorber líquidos y formar una textura gelatinosa.
Rica en fibra, proteínas vegetales, ácidos grasos Omega-3 de origen vegetal (ALA) y minerales, es un ingrediente ideal para añadir a yogures, batidos, desayunos, ensaladas o recetas de repostería saludable.
Origen: Bolivia
La chía es una semilla oleaginosa obtenida de la planta Salvia hispanica, originaria de América Central. Estas pequeñas semillas de forma ovalada presentan una coloración veteada que oscila entre el gris, negro y el blanco. Se comercializan en su estado crudo y natural, destacando por su extraordinaria capacidad hidrófila: al entrar en contacto con líquidos, son capaces de absorber hasta doce veces su peso en agua creando un gel mucilaginoso de textura única y gran versatilidad culinaria.
Este producto destaca por ser un ingrediente mínimamente procesado que mantiene su integridad estructural desde la recolección. Se trata de una semilla de sabor neutro, lo que permite integrarla en cualquier receta sin alterar el perfil aromático de los demás ingredientes. Al ser un producto crudo, conserva todas sus propiedades biológicas originales sin la intervención de procesos térmicos, aditivos ni conservantes artificiales. Su pequeño tamaño y su textura firme en seco contrastan con la suavidad que adquiere tras la hidratación, convirtiéndola en un recurso indispensable en la cocina contemporánea.
Perfil nutricional:
- Ácidos grasos Omega-3: elevado contenido natural de ácido alfa-linolénico (ALA), esencial en la composición de la semilla.
- Fibra alimentaria: fuente excepcional de fibra tanto soluble (mucílagos) como insoluble.
- Minerales: aporte natural de calcio, fósforo, magnesio y manganeso.
- Antioxidantes: contiene compuestos fenólicos propios de la semilla que ayudan a preservar la estabilidad de sus aceites.
Usos y aplicaciones en la cocina:
- Chía pudding: uso principal mediante la hidratación en leches vegetales o lácteas para crear postres y desayunos de textura gelatinosa.
- Sustituto del huevo: utilizada molida e hidratada (gel de chía) como aglutinante natural en recetas de repostería vegana.
- Topping: se espolvorea en seco sobre ensaladas, boles de fruta, yogures o tostadas de aguacate para aportar un toque crujiente.
- Panadería y masas: integrada en masas de panes, galletas y barritas energéticas para enriquecer la textura de la miga.
Para preservar la frescura de la semilla de chía y evitar la oxidación de sus aceites naturales, es necesario guardar el producto en un lugar fresco, seco y protegido de la luz solar directa. Debido a su alta estabilidad natural, se conserva de forma óptima a temperatura ambiente siempre que el envase esté bien cerrado, aunque en climas cálidos se puede mantener en el frigorífico para prolongar su vida útil.
Este producto es apto para veganos, vegetarianos y personas celíacas.
Información nutricional por 100 g
- Valor energético: 490 Kcal/2050 kJ
- Grasas: 30 g
- de las cuales saturadas: 3,2 g
- Hidratos de carbono: 40 g
- de los cuales azúcares: 0 g
- Fibra alimentaria: 18 g
- Proteínas: 17 g
- Sal: 0,01 g
Fecha de consumo preferente
6 meses
Ingredientes:
Chía (salvia hispánica).
Puede contener trazas de:
Cacahuete, frutos de cáscara y derivados.